Casquillos para zapatos: ¿Cómo elegir el más adecuado?

Mucho antes de recomendarte alguna bota, zapato o tenis con casquillo, la filosofía que tenemos en IPF es que siempre y antes de comprar cualquier calzado industrial tengas en consideración para qué lo vas a utilizar, que tipo de trabajo vas a realizar con él y en que área vas a estar trabajando tú o tu equipo, también por donde vas a caminar, pues hay diferentes tipos de calzado y todos están fabricados para protegerte de distintas formas.

Un buen consejo que te daremos antes de entrar de lleno en el tema de los casquillos, es que comiences a llamarle puntera de protección, ya que así lo clasifican las Normas Oficiales y si no quieres verte como en el meme del osito, será mejor que comiences a decirle a las cosas por su nombre. Obviamente, no pasará nada si le sigues diciendo casquillo, así lo conocen muchos, pero es un consejo que te damos porque en el sector industrial estamos y siempre será mejor mostrar un amplio vocabulario de significados y tecnicismos.


Ahora que sabes esto, comencemos diciendo que el casquillo o puntera de protección tiene como principal función protegerte de posibles golpes en los dedos de los pies. Por ejemplo: si te encontraras en algún almacén desarrollando alguna actividad riesgosa y algún objeto pesado llegara a caerte en el pie, el calzado con puntera de protección evitaría que tuvieras alguna fractura o moretón en los dedos de tus pies. Para que lo sepas, un golpe en el pie puede ocasionar muchas enfermedades a largo plazo y también a corto, por eso es importante cuidarlos.


¿Cómo son las punteras de protección? ¿Cuál es mejor? ¿Casco de acero o poliamida?


Dentro del mundo de la seguridad industrial existen dos tipos de punteras de protección: Las que son metálicas; es decir, aquellas que están compuestas de acero o aluminio y las no metálicas; es decir, las que están compuestas por alguna aleación como poliamida, policarbonato o fibra de vidrio. Para responder a las interrogantes sobre qué puntera de protección es mejor o nos conviene más debemos evaluarlas en 4 aspectos; la resistencia, el peso, la temperatura y las propiedades del calzado.


1. Resistencia de las punteras de protección.


La resistencia se entiende como la capacidad que tendrá el calzado para recibir fuerzas externas sobre el mismo y se puede definir en dos partes; la compresión y el impacto, con relación a la compresión es decir, una fuerza constante ejercida sobre un objeto, ambas punteras han demostrado tener la misma resistencia superando las pruebas satisfactoriamente, sin embargo, con relación al impacto y visto como la caída de algún objeto pesado o un golpe sobre la puntera de protección, el acero ha mostrado que tiende a deformarse y arrojado que las punteras no metálicas solamente se doblan y vuelven a su forma original.


En conclusión, ambas punteras de protección son útiles para la compresión mientras que para los impactos las punteras no metálicas presentan una cierta ventaja al no deformarse. Esto no quiere decir que las punteras no metálicas no te vayan a funcionar pues ambas cumplen con la función de proteger tus pies y siempre que se haya cumplido esta función tendrás que cambiar tu calzado.


2. Propiedades del calzado y las punteras de protección.


En este punto hablaremos sobre el calzado dieléctrico y el calzado conductivo dos de los más usados en la industria. El calzado dieléctrico es aquel que está pensado para la protección del trabajador en áreas de choque eléctrico, por lo general, este tipo de calzado utiliza una puntera de protección no metálica como poliamida o policarbonato dado que esta no es conductor de electricidad. Por otro lado, el calzado conductivo es aquel que está pensado para trabajos donde no exista riesgo de choque eléctrico, pero este destinado a la disipación de energía electroestática en nuestro cuerpo, es decir evitar algún tipo de chispazo por lo general, el calzado conductivo utiliza una puntera de protección metálica dado que es conductor de electricidad.


Existe una creencia muy difundida acerca de que las punteras de protección definen las propiedades dieléctricas o conductivas de un calzado y esto no necesariamente es correcto.

Lo que sucede generalmente es que se utiliza el material más adecuado para armonizar con el tipo de protección, pero no siempre funciona en las mismas situaciones.


3. Temperatura del calzado con puntera de protección.


La temperatura y la capacidad que tiene un calzado para transferir calor o frío es una de las variables más importantes a considerar al momento de elegir un calzado de seguridad con puntera de protección. El casquillo de acero ha demostrado que conduce con mayor facilidad la temperatura, lo cual puede ocasionar algunas incomodidades al usuario, mientras que los casquillos no metálicos no conducen el calor ni el frío por lo cual es un beneficio para mantener los pies frescos.


4. Peso. ¿Cuánto pesa un calzado con puntera de protección?


Tal vez uno de los puntos que generan más dudas en cuanto a la elección de una determinada puntera de protección podría ser el peso, pues es un tema no menos importante en la elección del calzado. Ahora bien, el peso promedio de una puntera de protección de acero es de 166 gramos el par, mientras que el de poliamida tiene un peso promedio de 130 gramos el par todo dependiendo de la talla del usuario, la diferencia entre estos es de 36 gramos el par, es decir 4 veces menos el peso promedio de un teléfono celular.

Por lo tanto, podemos concluir que el peso de una puntera de protección no afecta el confort de tus pies. Entonces ¿Qué es lo que hace que tus pies se cansen, te lastimen o te pesen? En conclusión no es el casquillo, es la suela.


Ahora que sabes toda esta información, será mucho más fácil elegir tu próximo calzado de seguridad con puntera de protección. ¡Echale un vistazo a nuestros modelos!